Una vida sin juego – un resultado trágico.

Una sofocante mañana de agosto, verano en el hemisferio norte, en la Universidad de Austin, Texas Charles Whitman, un estudiante de ingeniería de 25 años de edad en apariencia como muchos otros, excepto tal vez por su entrenamiento militar en la marina, apoya en el piso del ascensor que sube a la torre más alta del campus un baúl.

A primera vista, un joven simple, de pelo corto y ambicioso con respecto a sus resultados académicos. Nadie tenía idea de la complejidad en su vida, que luego saldría en los diarios, ni cómo tomó en serio sus impulsos homicidas debido al estrés que estaba sintiendo. El baúl tenía un arsenal de armas.

Durante tres horribles horas disparó desde la torre matando a 17 e hiriendo a 41 estudiantes universitarios y funcionarios. No fue hasta luego del episodio, que además se supo que mató previamente a su esposa y su madre.

¿Por qué un joven así termina tomando esas decisiones?

El gobernador de Texas decide tomar el caso personalmente y reúne un equipo multidisciplinario que incluye psiquiatras, psicólogos, toxicólogos, neuro-patólogos, grafólogos, sociólogos, entre otros. Dentro de dicho equipo se encontraba el Dr. Stuart Brown fundador del Instituto Nacional para el Juego.

La mayoría de los datos del caso y la investigación aún se mantienen confidenciales pero los hechos más fundamentales revelaron una vida trágica y una importante lección. Tiempo antes del episodio en la torre de su campus Whitman había estado un excesivo estrés. Después de muchos fútiles esfuerzos por resolver el estrés sucumbió ante un sentimiento de impotencia; no encontró más opción posible que los actos homicidas que llevó adelante. Sorprendentemente no encontró ninguna otra manera para canalizar y aliviar el estrés que le estaba haciendo perder el control.

El comité multidisciplinario que estudiaba la vida de Whitman y sus motivos identificó unánimemente la falta de juego en su vida como factor fundamental de sus actos homicidas. Charles Whitman había sido criado en un hogar tiránico y abusivo. Desde su nacimiento y hasta sus 18 años, el deseo de jugar y todo juego en el que quisiera tomar parte había sido sistemáticamente suprimido por un padre avasallante.

Una vida sin juego lo había privado de las oportunidades de ver su vida con optimismo, probar alternativas o aprender las habilidades sociales que, como parte del juego espontáneo con otros, prepara a los individuos para manejar ciertos grados de estrés cotidiano. El comité a cargo del caso, concluyó que la falta de juego fue clave para sus acciones. De hecho, consideraron que si hubiera experimentado regularmente momentos de juego espontáneo u organizado a lo largo de su vida, hubiera desarrollado la flexibilidad y fuerza suficiente para sublimar situaciones complicadas sin violencia.

Las posteriores investigaciones del Dr. Stuart Brown concluyen que el juego puede actuar como un poderoso elemento disuasorio, y hasta como un antídoto a la violencia como reacción frente al estrés. En definitiva profundiza un hecho conocido de que el juego es un catalizador muy poderoso de la socialización positiva. Tal vez nunca nos habíamos puesto a reflexionar lo que puede ocasionar su falta.

3 thoughts on “Una vida sin juego – un resultado trágico.

  1. Cecilia Rodriguez dice:

    Sin dudas que como dice el título del video, jugar es más que diversión en esta historia, si bien son casos extremos que creo son contados con los dedos de una mano (fue la primera vez que escuche algo asi). En nuestro pais es casi imposible estar aislado del juego, si bien depende de muchos factores, los niños en Uruguay tienen el concepto un juego que posiblemente sea más por el camino del deporte (futbol en su mayor porcentaje). Creo que el juego tiene sus diferentes maneras de generar como liberar tensiones en diferentes etapas de la vida.

    Le gusta a 1 persona

  2. Maximiliano Prieto dice:

    Vivimos en la rutina, donde hay exigencias, normas, que nos llevan a un estres psicológico. Las personas que viven solamente en este entorno, se llegan a encontrar por algunos momentos fuera de sentido, desentendiendo lo que estan haciendo. El juego en nuestras vidas, desde que nacemos, nos brinda y lleva a la otra parte del sentido de vivir, nos dejas ser de otra forma, observar y proyectar una realidad diferente aunque sea por un instante.
    En muchas culturas el concepto de juego se deja de lado luego de la niñez, ya que las familias lo consideran un aspecto negativo, como el ejemplo del hombre homicida del post.
    Los niños nacen jugando, y todos deberian seguir haciendolo, ya que es un factor imprescindible para nuestras vidas. Es parte de nuestra salud.

    Me gusta

  3. Matías Cancelo dice:

    Primero destacar que el juego es una necesidad de todo ser humano, que se utiliza ya sea como forma de divertimiento, salida de la realidad y el más importante liberador de tensiones. Como dice el texto, el joven se sentía muy estresado, y debido que no jugaba y nunca lo hizo, no poseía un espacio donde desestresarse, escaparse de la realidad.
    De todos modos, lo creo como algo imposible, ya que el juego se encuentra en todos lados, en la casa, en el barrio, en la escuela, en el liceo, es imposible negarse a él. Alguna experiencia de juego debía tener este muchacho, por más mínima que sea. Considero que la no presencia de juego en su vida únicamente haya sido el disparador para desatar una tragedia tan grande.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s